La búsqueda del sentido

El valor real de la visión y la misión

Durante años, las organizaciones y también los emprendedores han venido estableciendo su visión y misión, como las declaraciones más importantes para el inicio de la planificación estratégica.

Según el management más extendido, una misión efectiva declara por qué existe la empresa o las razones para la formación de la organización, respondiendo a preguntas como ¿qué lugar ocupan en el mercado? o ¿por qué esa posición?, mientras que la visión describe lo que una organización o empresa espera lograr como resultado de acciones específicas. En rrebrand sin embargo, proponemos que los porqués y paraqués de ambas declaraciones deban responder a preguntas de sentido, apostamos por declaraciones que sean profundamente identitarias y no meramente operativas o vinculadas a objetivos concretos en períodos de tiempo determinados.

Determinar la dirección y establecer unos objetivos y tareas es esencial para alcanzar el éxito pero, a medida que el negocio evoluciona y avanza, conviene que estas declaraciones acompañen la transición. De este modo, la visión y misión de las primeras etapas de un negocio, percibidas desde el management clásico como hoja de ruta y plan operativo respectivamente, referirán los porqués y paraqués de su fundación, mientras que las declaraciones posteriores incorporarán elementos adicionales relacionados con los nuevos objetivos. Si bien, a diferencia de la práctica empresarial habitual, en rrebrand entendemos que a la hora de redefinir la visión es importante tener en cuenta que ésta no trata sólo de crecimiento, sino de mantenimiento; disfrutar de un éxito duradero implica tener un propósito fundamental e inspirador que permanece fijo, mientras que las estrategias del negocio y prácticas, que se reflejan en la misión, se adaptan a un mundo cambiante. La visión es como el pegamento que mantiene unida la empresa a medida que crece y cambia, siendo la misión la que sin perder la esencia, con sentido fiel y mirando a la visión, se halla en continua renovación.

Esta afirmación no es sino consecuencia del cambio de paradigma que vivimos actualmente en el que, debido a la incertidumbre y al cambio constante, ya no tengan cabida los modelos de negocio con planificación a cinco o más años, pues el entorno inestable exige la necesidad de cambiar la forma de pensar y actuar para evitar desaparecer. Esta obsolescencia puede ocurrir en cualquier sector, por lo que valorar cada cierto tiempo si el modelo tiene riesgo de quedarse obsoleto , adaptarse con facilidad al cambio, no tener miedo a replantearse el modelo incluso si está teniendo éxito y adelantarse a cambios en la demanda, el sector o las nuevas tendencias, es elemental para hacer crecer y perdurar un negocio.

La innovación y el diseño estratégico puede ser la solución para hacer frente a los cambios rápidos, cortos y exigentes. En rrebrand, somos expertos en encontrar el sentido y pensamos que no hay empresas innovadoras, sino personas innovadoras. Por eso, uno de nuestros pilares sensemaking es el Árbol Estratégico, herramienta de la que somos cocreadores, y que empleamos en cada proyecto innovador para fortalecer la identidad de nuestros clientes. Basado en metodología Design Thinking, funciona como una metáfora visual de un árbol, cuyas partes corresponden a aspectos identitarios fundamentales. Esta herramienta de Visual Management permite imaginar y concretar la identidad de una organización, y desde ahí trazar las grandes líneas estratégicas para los próximos años. Su metodología de fácil comprensión hace que pueda ser manejada tanto por emprendedores, como empresas que deseen abordar el cambio cultural en el seno de su organización. En consecuencia, intuición y cocreación son la base para crear nuevos modelos de negocio que respondan a los cambios del entorno.